Tierra de ratones. ¿Os suena?



Corto de animación basado en un discurso de Tommy Douglas, el político canadiense que introdujo el sistema de salud público en Canadá.

Las siglas que nos separan.



LAS SIGLAS QUE NOS SEPARAN.


Es una realidad incuestionable que los seres humanos, como seres sociales, tendemos a unirnos con aquellos que consideramos afines a nosotros por una u otra razón: ideas semejantes, objetivos comunes, una visión parecida de la vida (o de la muerte) y otros motivos tan circunstanciales como haber nacido en el mismo lugar geográfico o tener el mismo color de piel.
La mayoría de las veces la unión con los otros se hace bajo unas siglas, un nombre, una bandera. Suponemos así que el colectivo tendrá más fuerza que el individuo sólo, reafirmamos nuestro sentimiento de identidad, de pertenencia al grupo que nos protege, nos representa y nos iguala... ¿Pero reafirmamos también así nuestra individualidad, nuestra independencia... en suma, nuestra libertad?
Este pensamiento me viene al hilo de una experiencia reciente. Asistí a una manifestación convocada por un llamado “grupo minoritario”, bajo una idea mayoritaria: la protesta por el recorte de los derechos de los trabajadores. Un compañero de manifestación me comentó algo de todos sabido: que aunque muchas personas compartían nuestra opinión, no estaban allí porque no querían que las relacionaran con la entidad que convocaba la manifestación, es decir, ellos caminaban bajo otras siglas.
Esto me lleva a preguntarme si no estaremos equivocándonos. Si no habremos llegado al punto en que nuestra libertad de pensamiento, nuestra independencia, nuestra individualidad se ha cedido al servicio del grupo al que decimos pertenecer y a las siglas que lo representan. Tal vez estemos sacrificando así valores universales como son la justicia, la libertad, la igualdad... valores que no entienden de siglas, de partidos políticos, de países o banderas porque están por encima de ellos.
Es posible que los grupos de poder que nos oprimen estén muy tranquilos al vernos así, estabulados como el pacífico ganado, cada colectivo en su pequeña parcela y bajo la dirección de su correspondiente pastor (que ahora representan unas siglas), sin acercarnos a la parcela de al lado, marcando bien las diferencias que nos separan y obviando la enormidad que nos une.
Sigamos entonces aumentando su tranquilidad: votemos por fidelidad aunque no estemos de acuerdo con el trabajo de “nuestro” partido, resaltemos bien las diferencias con todos los demás, y sobre todo no nos mezclemos con el de al lado, no colaboremos con él ni intentemos unir criterios... sigamos presumiendo de que sólo nosotros luchamos por los derechos comunes... pero haciéndolo por separado.
Sigamos ignorando que en verdad no pertenecemos al partido al que seguimos, al sindicato al que estamos afiliados, a la religión que profesamos e incluso al lugar donde nos ha tocado nacer. Somos libres: nuestras ideas, nuestros sentimientos, nuestros sueños y nuestra lucha... nos pertenecen a nosotros individualmente.
Y si alguna pertenencia realmente existe está muy clara; es el género humano, y dentro de él, el de las personas que trabajan cada día esforzándose para sacar adelante su vida y la de los suyos. Gente como nosotros: gente trabajadora, buena gente, que no pide más que la oportunidad de vivir en paz y con dignidad. Esas son las siglas, esa es la patria, esa es la bandera.
Así que animo a la gente a que sea infiel a las siglas, fiel a sus ideas y promiscua en sus apoyos. Le invito a que se una solidariamente a cualquiera que luche por la igualdad y la justicia. A manifestarse sin miedo y sin prejuicios bajo todos los nombres y banderas que sea necesario, siempre que considere que éstos se mueven por un buen objetivo, sabedor de que el color de la bandera no es lo importante: lo importante es la persona que camina junto a ti.
Mientras no seamos capaces de agruparnos bajo esa única idea y luchar olvidando nuestras otras diferencias... tenemos la batalla perdida.

El 15 de mayo... ¡¡toma la calle!!

Somos muchos, más de los que creemos, estamos cansados de que nuestros gobernantes no nos respeten y miren por los intereses de los que más tienen. Hablamos, discutimos y nos organizamos. No será inmediato, lleva tiempo, pero va a notarse.

¡Muévelo!, que se entere todo el mundo... el 15 de mayo nos vemos en la calle.



Mapa de las convocatorias en toda España.

¡No les votes!

Si estás harto de la corrupción, de echar horas en el  trabajo que nadie te paga, de buscar un empleo que no aparece, si, en definitiva, te apetece hacer algo para cambiar tu futuro, vota. No te quedes en casa, la abstención nunca cambia nada, los votos en blanco benefician a las mayorías que nos han metido en esta situación y el voto nulo no tiene ningún valor. Esta iniciativa pretende que, haciendo uso de nuestro derecho al voto, cambiemos el panorama político no votando a los grandes partidos políticos. Sin nuestros votos no son nada. Démosle un aire nuevo a nuestra democracia, ¡no les votes!.

Si quieres hacer algo más, imprime un cartel y buzonea tu portal, coloca algunos carteles por el barrio, como dice el refrán: "muchos pocos hacen un mucho". Echa un vistazo a la wiki de no les votes.

Toma el control, es nuestro turno.

Si ya no quieres permanecer pasivo mientras los de siempre deciden tu futuro y no sabes cómo empezar a moverte, te proponemos unas ideas básicas para iniciar juntos el cambio que todos deseamos. Toma el control, es nuestro turno:

1º Desconfía de los grandes partidos. Llevan gobernando durante décadas y el resultado está a la vista: la gente normal, los trabajadores y los pequeños empresarios, tenemos más control y menos libertad, menos derechos, trabajamos más horas, cobramos menos, nos jubilaremos más tarde... nos acercamos cada vez más a la condición de esclavos sometidos a los poderes económicos.
Iniciativas como esta o esta otra nos parecen bien orientadas y pueden ayudarnos.

2º No te abstengas cuando lleguen las elecciones. Si lo haces desapareces del mapa, no cuentas. Todo seguirá igual, aunque lleguemos a un 60% de abstención los grandes partidos seguirán sintiéndose perfectamente legitimados. ¿Te acuerdas de la aplastante victoria del si en el referendum para la Constitución Europea?

3º Participa activamente en la vida política, esto no significa que te afilies a ningún partido, sino que te juntes con otros, que hables, que propongas. No te cortes, ahora tenemos medios: las redes sociales, un blog como éste o sitios como  meneame donde están en igualdad de condiciones un blog y un periódico. Pon tu inteligencia y tus habilidades al servicio de la difusión de tus ideas, crea viñetas satíricas, haz vídeos de denuncia social... cualquier cosa ayudará.

4º No caigas en la trampa de creer que la política es territorio exclusivo de los partidos que nos gobiernan, no pases de ella porque, quieras o no, ella no pasa de ti. Las decisiones políticas marcan tu pasado, rigen tu presente y condicionan tu futuro y el de la sociedad en que vives. Por lo tanto no dejes que otros decidan por ti y no olvides tu historia.

6º Elimina la crispación de tu vida, la crispación es otra herramienta para separarnos y mantener nuestra atención alejada de los problemas que verdaderamente nos interesan. La utilizan algunos políticos para desilusionarnos y alejarnos de la vida política. Tengamos las ideas que tengamos, hablemos serenamente y compartamos puntos de vista. Siempre hay puntos en común que nos unen y de los que podemos partir.

7º No tengas miedo al futuro, el miedo es un paralizante que te aleja del mundo, hay que soñar. Todos sabemos que las utopías son inalcanzables, pero luchando por ellas obtendremos una sociedad mejor.

8º Defiende lo público, es tuyo. Si no se hubieran privatizado todas las empresas públicas que poseía este país, ahora no existiría ninguna crisis, si hubiese una banca pública habría créditos. No lo olvidéis que esta crisis la provocaron para despojarnos de nuestros últimos derechos, que una empresa privada estadounidense decide la solvencia de nuestro país.


9º Desconfía de los medios de comunicación tradicionales, son la herramienta más efectiva al servicio de los poderosos, nos dicen qué y cómo pensar. La mayoría está al servicio del poder económico y nunca te contarán lo que no les interese. ¿Qué pasó el 26 de marzo de este año en Londres? ¿Porqué tardamos tanto en saber lo que sucedía en Islandia? ¿Qué le pasó al director del Xornal de Galicia cuando publicó ciertas fotos?. No te conformes con una única fuente, investiga.

10º Coopera con otros, juntos somos fuertes, no permitas que te separen. El objetivo del capítalismo es potenciar la individualidad, mantenerte aislado. Sólos nunca hubiéramos podido llegar hasta donde llegamos, el hombre es un animal social, necesita de los otros para sobrevivir. Los poderosos lo saben bien, entre ellos se apoyan y se reúnen para coordinar sus acciones (Foro Bildelberg).

Si teneis un tiempo echad un vistazo al documental Us Now, nos aporta ideas para ver hasta dónde se puede llegar cooperando y uniendo esfuerzos.

Ciudadanos o súbditos.


A juzgar por las declaraciones del líder del principal partido de la oposición los españoles no merecemos ser ciudadanos, debemos contentarnos con ser súbditos, lo que de hecho somos.



Al parecer la asignatura Educación para la ciudadanía sobra del currículo escolar. Según sus propias palabras es una materia "perfectamente prescindible". Es perfectamente prescindible que nuestros niños conozcan la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Constitución Española*, es perfectamente prescindible que identifiquen la pluralidad de las sociedades actuales*, es perfectamente prescindible que reconozcan los derechos de las mujeres*, es perfectamente prescindible que aprecien y conozcan los principios que fundamentan los sistemas democráticos y el funcionamiento del estado español*, es perfectamente prescindible que valoren la importancia de la participación en la vida política* y por supuesto es perfectamente prescindible que nuestros niños adquieran un pensamiento crítico* desarrollen un criterio propio y habilidades para defender sus posiciones en debates, a través de la argumentación documentada y razonada, así como valorar las razones y argumentos de los otros*.


Sin embargo existe otra asignatura de la que no se puede o no se quiere prescindir, ninguno de los partidos que han gobernado lo ha intentado nunca. Se trata de una materia cuyos profesores no opositan. Una asignatura cuya alternativa es no hacer nada. Esa asignatura no mantiene ninguna relación con ninguna disciplina científica o filosófica y dice saber cómo hay que pensar y cómo hay que vivir .



En otros países con mayor tradición democrática la lógica se impone. En Francia la educación para la ciudadanía, "Education Civique", se imparte desde 1882. La materia de religión desapareció de la enseñanza pública por esas mismas fechas,  y por supuesto se enseña libremente en los templos.


Saquen sus propias conclusiones: en la escuela religión y fe sí, pero ciudadanos no. Quizá no esté lejos el día en que nos hartemos de ser súbditos y volvamos a ser ciudadanos, mientras tanto... ¡cuidado con estos políticos!




*Extraído de los objetivos de la materia de Educación Para la Ciudadanía.[Se enlaza a una programación de un centro público elegido al azar].